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lunes, 13 de mayo de 2019

Los mensajes del Alma


Una vez que nos damos cuenta de que hay algo más, de que no sólo somos nuestro cuerpo, pensamientos o emociones, surgen las preguntas del tipo: ¿Cómo puedo comunicarme con mi Alma?, ¿cómo puedo descifrar los mensajes que me envía?

Nuestra Alma o Yo Superior se comunica constantemente con nosotros. A veces no nos damos cuenta porque aún estamos muy anclados en nuestra vida física o mental y la voz del Alma se mueve en estados más sutiles pero, si tenemos curiosidad y la firme intención de comprenderla sólo necesitamos dos requisitos para poder comunicarnos con ella: atención y percepción.

Atención significa ser capaces de vivir el presente con todo nuestro ser. Vivir el aquí y ahora sin recordar nada pasado ni especular nada futuro.

Percepción significa ser capaces de sentir, de abrirnos y confiar en nuestra intuición sin hacer caso de la mente racional que todo lo juzga y limita.



Cada vez que lanzamos una pregunta al Universo, ya sea la resolución de un problema o qué tenemos que hacer para conseguir una vida mejor, el Alma nos responde. ¿Cómo? 

1.- Utilizando recursos de nuestro mundo físico como canales para sus mensajes.

- Plumas: Si encontramos una pluma en un lugar poco habitual, podemos estar seguros de que esa pluma nos trae un mensaje. Dependiendo de su color nos estará diciendo una cosa u otra.
Hay varias páginas en Internet que nos lo explican con detalle. Aquí tenéis un pequeño ejemplo para ir abriendo boca:



- Números: La numerología  es el estudio del significado oculto de los números. ¿Cómo los utiliza el Alma? Normalmente, a través de secuencias numéricas o números que se repiten. Por ejemplo: 2332 / 2323.
Puede darse que en algún momento de nuestra vida un número concreto adquiera sifnificatividad, por ejemplo: normalmente cojo el autobús de línea número 24 pero hoy lo he perdido, entonces cojo el siguiente, es el número 5. Cuando bajo de la parada, voy a la tienda y hay 5 personas haciendo cola en cada caja. Alguien me manda un mensaje a las 5 en punto de la tarde... Si algo así sucede, nuestra Alma está intentando mandarnos un mensaje.
Recordar el significado de cada número y de cada combinación maestra es complicado. Afortunadamente hay páginas que nos lo detallan de forma fácil y clara.
Esta es una de ellas:



- Mensajes a través de otras personas: De pronto, escuchamos una canción en la radio que responde a nuestras preguntas, o nos damos de bruces con un cartel que nos alienta a hacer algo, o una amiga dice una frase -aparentemente fuera de contexto- que da en el clavo con una idea a la que le hemos estado dando vueltas.


2.- A través de nuestras emociones.

Si al tomar una decisión sentimos Paz más allá de que sea una decisión desconcertante e incluso dolorosa, es que el Alma nos está otorgando un sí. En este caso, debemos intentar no darle más vueltas mentales y apostarlo todo por esa decisión.

Pero, si ante la idea de una situación sentimos incomodidad (que incluso puede llegar a ser física), es que el Alma nos está diciendo que éso no nos conviene y debemos seguir buscando otra alternativa o, simplemente, alejarnos de esa situación.

3.- A través de objetos que utilizamos con la intención de comunicarnos con ella.

Las piedras, los árboles, el agua, los cristales... Cualquier medio es bueno para contactar con el Alma si tenemos la intención firme de hacerlo. ¿Cómo?

En primer lugar, necesitamos alinearnos con nosotros mismos, es decir, calmar nuestra mente y nuestro cuerpo. Para ello, tan solo necesitamos un lugar mínimamente tranquilo en el que no seamos interrumpidos. 
Nos centramos en nuestra respiración y vamos sintiendo cómo cuerpo y mente se calman. 
Podemos, a través de la respiración, crear un circuito que nos una al centro de la Tierra -que podemos imaginar como una gran bola de color plateado que está en el centro de la Tierra- y al Alma -que podemos imaginar como una gran bola de color dorado que se encuentra a unos 40-50 cm sobre nuestra cabeza-.
Una vez alineados, nos colocamos frente a un árbol o tomamos la piedra o cristal entre las manos. Nos presentamos (*), volvemos a tomar varias respiraciones, le hacemos la pregunta para la que necesitamos respuesta y, a partir de aquí, simplemente nos abrimos a sentir.

Puede que en nuestra mente aparezcan imágenes, que sintamos paz o incomodidad, que de pronto surja de la nada una canción o que veamos la respuesta telegrafiada en nuestra mente. 
Sea cual sea la experiencia debemos confiar en nosotros mismos y en que la respuesta llegará.

Si no lo hace durante el ejercicio de conexión, tan solo debemos estar atento a las otras señales: numerología, plumas...

(*) ¿Qué es eso de presentarnos?

Pensemos en las personas que hemos conocido a lo largo de nuestra vida. Antes de conocernos ¿existían ellas?, ¿existíamos nosotros? La respuesta es evidentemente sí, pero ¿existíamos en la vida del otro? No.
¿Qué tuvo que pasar para que esa persona en particular empezara a existir para nosotros? Nos la presentaron, nos presentamos. De igual modo, cada vez que queremos utilizar un elemento para comunicarnos con nuestra Alma, para que la conexión sea eficaz, debemos existir para el elemento que actuará como canal intermediario.

Os animo a presentaros a un árbol y a respirar abrazados a él. 
No hace falta preguntar nada, simplemente permitiros sentir. Os aseguro que hay pocas experiencias tan sencillamente mágicas como ésa.




viernes, 10 de mayo de 2019

REENCUENTRO - Un relato de Cele Acébez


Somos muchos los que nos preguntamos de dónde viene el Alma, qué hay antes y después de esta vida que transitamos.

Nuestro cuerpo nace de la unión de dos cuerpos, eso lo sabemos, pero ¿y el Alma? Porque es evidente que somos más que un cuerpo, somos más que la suma de células, pensamientos, reacciones químicas y físicas.

Conocí a Cele en un taller de escritura y, desde la primera mirada, ambas sentimos, supimos, que ya nos conocíamos. Poco a poco y de formas infinitas nos fuimos conociendo y creando una amistad que va más allá de lo terrenal.
Una de las preguntas que nos hemos hecho ha sido esta: ¿de dónde viene el Alma? ¿Cómo se explica esa certeza de que ya nos conocíamos, de que no somos nuevas en la existencia de la otra.
Hace unos años me regaló este relato en el día de mi cumpleaños. Puede que tan solo sea la ilusión de dos buscadoras pero, tal vez, como en toda ilusión, puede que haya algo de verdad en lo que surgió como una expresión de creatividad y afecto.


REENCUENTRO

- ¡No habléis tanto, estáis distrayendo a otras Almas con vuestra cháchara!

- Pero Maestro, hemos oído que nos van a separar y estamos muy nerviosas. ¿Por qué no podemos ir juntas? ¡No es justo!

- Os lo he explicado muchas veces.
Necesitáis experiencias diferentes y el Consejo Superior de Almas ya ha tomado su decisión y debo deciros que es irrevocable.

- ¿Viviremos al menos en el mismo país? ¿Cómo nos llamaremos? ¿Cuándo volveremos a encontrarnos? ¿Cómo nos reconoceremos? ¿Qué nos unirá?

- ¡Me estáis volviendo loco con tantas preguntas!
Os lo voy a contar para que os quedéis tranquilas aunque como ya sabéis, lo olvidaréis todo cuando comience vuestra aventura y tendréis que escuchar sólo con el corazón si queréis recordar que vuestras Almas han permanecido siempre juntas, eso sí, con ligeros cambios de parentesco ya que las dos os aburrís mucho si interpretáis el mismo personaje.
Como bien sabéis, el tiempo, es una concepción humana, así que lo importante es que os encontraréis.

- ¿Quién bajará primero?

- Ya que me lo preguntas, te diré que tú. Allí abajo te conocerán como Celedonia.

- ¿Quée? ¿Qué nombre es ese? ¿Quién lo ha elegido?

- Lo elegirá tu futuro padre y le acarreará algún que otro disgusto con tu madre. Llevarás el nombre de tu abuela con la que compartirás momentos muy divertidos. Significa "pequeña golondrina" y pasará mucho tiempo hasta que te sientas orgullosa de llevarlo.
Serás la primera en marcharte. ¡Ya te están esperando! Serás independiente y amarás la libertad por encima de todo y como ellas harás de la lealtad y la felicidad tu razón de vivir.
La curiosidad te llevará a países lejanos y no creerás en las fronteras. Tu mayor reto será descubrir cuál es el lugar al que perteneces.

- Eso suena muy bien aunque me imagino que no será todo tan fácil.

- No, no lo será. La tristeza te acompañará gran parte de tu vida y perderás el camino muchas veces.

- ¡Eso ya no suena tan bien! ¡No quiero bajar!

- ¿Cómo me llamaré yo? ¿Por qué tengo que esperar?

- Tu nombre será Paula y debes esperar a que otras Almas puedan unirse a tu misión. Aún no están preparadas. Deben completar su formación.

- ¡No es justo! ¡Su nombre es más bonito que el  mío! Es contundente y dulce a la vez, con un punto de sofisticación.

- Uff, menos mal que esta vez os habéis esmerado, mi último nombre era impronunciable. ¿A quién se le ocurrió llamarme Shunaxhi? En el colegio todos terminaron llamándome Shu.

- Tus papás amaban la cultura mejicana y buscaron un nombre indígena que les recordara el país que amaban.
En zapateca, tu nombre significaba "virgen" y te recuerdo que entregaste tu vida a Dios.

- Espero que Paula signifique algo más divertido. Las horas en el convento se me hacían interminables y siempre pensé que quizá un matrimonio menos espiritual me habría convenido más.

- Tu nuevo nombre significa "pequeña".

- ¡Antes virgen y ahora bajita! ¡Qué rollo de reencarnaciones!

- No seas descarada. ¡Estas Almas jóvenes no respetan nada!

La estatura no será el problema en tu nueva vida.
Serás tímida y muchas veces te sentirás como tu nombre, muy pequeña. En ocasiones, esconderás tu timidez bajo una máscara de autoritarismo que puede confundir a los que te rodean y no te conocen.

Tus sentimientos dominarán a tu razón y perdonarás con facilidad.

Aunque no recordarás tu vida anterior como monja Clarisa y tus habilidades en la cocina, seguirás manteniéndolas y tendrás fama de excelente repostera. El amor será el principal ingrediente de tus platos y tu forma de cuidar a los tuyos. Lucharás por ellos con todas tus fuerzas para que no les falte de nada, en especial por dos Almas muy jóvenes que te van a elegir como su Maestra para que las guíes cuando llegue su momento.

- ¿Me enamoraré y será un amor bueno?

- Te enamorarás, pero la falta de experiencia con el amor mundano -te recuerdo que Don Cipriano, el cura, fue el único hombre que viste en el convento de clausura durante muchos años- hará que tengas que repetir varias veces el experimento hasta que finalmente reconozcas el amor que buscas.

- ¡Seguro que sufriré con tanta prueba-error, prueba-error! ¿No puedo aprender lo mismo pero en un solo intento? Solo de pensarlo se me quitan las ganas de bajar a mí también. ¡Con lo bien que estamos aquí!

- ¿Qué seremos esta vez? ¿Será fácil reconocernos?

- Escribiréis vuestra historia día a día. Seréis amigas, hermanas, cómplices, confidentes y como no os faltará imaginación, vuestras vidas se llenarán con ella.

Os unirá la búsqueda de la magia que esconde la Vida y os reconoceréis sin palabras y a través de ellas. Seréis las dos caras de la misma moneda. Una creerá ser la razón y la otra el sentimiento. Os unirá la fragilidad y la fuerza y por encima de todo, la alegría del reencuentro.

***

- Hola a todos. Me llamo Cele. Como sabéis, es mi primer día en este taller de relatos y estoy muy nerviosa. He escuchado vuestros relatos y no sé qué hago aquí. No creo que pueda llegar a vuestra altura.

- Hola, yo soy Paula. Bienvenida. Estoy contenta de que haya otra mujer en el grupo. Estos hombres, a veces no me entienden. ¡Verás qué bien lo pasamos! ¡Nos tomaremos un café y te pondré al día!

Ah, lo de estar a la altura es una tontería, olvídalo. Todos tuvimos una primera vez.

Por cierto, ¿no nos hemos visto antes?



GRACIAS

lunes, 11 de marzo de 2019

La fortaleza de la desnudez


                                    


Somos quienes somos porque no: porque no podemos ser de otra forma.

Cuando miramos a un policía, un cirujano, un pintor..., no tenemos ninguna duda, sabemos a ciencia cierta que sus uniformes no nos dicen quienes son, tan solo son una muestra del empleo que ocupan.
De igual modo, somos los mismos tanto cuando nos vestimos de gala como cuando nos pasamos el día entero en pijama porque ese día, simplemente, nos apetece.

Entonces, ¿por qué tenemos tantos problemas a la hora de no identificarnos con nuestros pensamientos, creencias, valores...?

Las máscaras, es decir, todos aquellos personajes en los que nos vamos convirtiendo a lo largo de nuestra vida: el hijo, el trabajador, el serio, el gruñón, el pasota, el perdido... No son más que "uniformes" que utilizamos dependiendo del rol en que nos estemos metiendo en ese momento.

Pero, ¿quien somos si nos desnudamos de máscaras, pensamientos y creencias? 
William Blake lo define muy bien en uno de sus poemas:



Sí, somos infinitos como infinito es nuestro poder.
Puede que pensemos que nuestra verdadera naturaleza está escondida, que no es fácil aceptar que no somos nuestros pensamientos, ni la educación recibida, ni las emociones que nos invaden, muchas veces de forma abrupta y sin avisar, pero no tenemos ni idea de cómo hacerlo para ver con claridad. Entonces surge la pregunta: ¿cómo hacer visible lo invisible?

Hay que nombrar lo que vemos y sentimos sin enjuiciarnos, sin atender a las expectativas que creemos que puedan tener los demás sobre nosotros. Y viajar al silencio.
Ese silencio que nos hace conscientes de ser uno con el todo.

Al viajar al silencio de uno mismo, comprendemos que las cosas no son lo que nosotros creíamos que eran, que ni siquiera nosotros mismos somos lo que pensábamos que éramos: son mucho más, somos mucho más.

Aunque, viajar al silencio también puede traernos mucho ruido (preocupaciones, imágenes de recuerdos hirientes, miedos...), darle luz a ese ruido es la única forma de entender qué nos condiciona, de qué tenemos que liberarnos para poder fluir con coherencia a nuestra propia e innata naturaleza y ser, al fin, realmente libres.




Lo hermoso de un cuerpo desnudo es que no hay dos idénticos, cada uno de ellos es "raro" en comparación a los demás y, justo ahí, radica su fuerza. Lo mismo sucede con las almas, no hay dos iguales y solo dejándolas ser en su "rareza", brillan con fuerza otorgándonos un poder que nunca encontraremos en otro lugar, en otra persona, en otra situación.

Hay muchísimas técnicas que pueden ayudarnos a descubrir quién somos en realidad pero si hay una fórmula infalible, es la pregunta.

. Ante lo que amo: ¿por qué?, ¿para qué?
. Ante lo que temo: ¿por qué?, ¿para qué?
. Ante lo que detesto: ¿por qué?, ¿para qué?
. Ante lo que no me interesa lo más mínimo: ¿por qué?, ¿para qué?
. Ante mis emociones desatadas: ¿por qué?, ¿para qué?

Intentemos vivir piel con piel con la vida, sin seguir las huellas de nadie, acompañando y dándonos como somos, sin caretas ni filtros. Celebremos nuestra vida, nuestra existencia.

¿Puede haber magia comparable?



De un alma desnuda no se ve su desnudez
sino su LUZ



lunes, 22 de octubre de 2018

Perdón VS Reconciliación



Perdonar

La definición más común de "Perdonar" es: Olvidar la falta que una persona ha cometido sin guardarle rencor ni castigarla y/o liberarla de una deuda, castigo u obligación.

En cualquier caso, siempre hay un "superior" que perdona y un "necesitado" que es perdonado. Ambos, efectos que provocan sendas causas correlacionadas. Es decir, si en algún momento actuamos como "superiores", gracias a las fuerzas del Yin-Yang, creamos la situación inversa y en algún momento seremos los "necesitados".

Por ejemplo:
Si alguien nos ofende y en ese momento no reaccionamos, sino que lo dejamos pasar, nos convertimos en víctimas que, en algún momento serán verdugos para otros.
Dentro de cada uno de nosotros hay y crece la posibilidad de ser verdugos; ya sea estallando frente a un inocente debido a las ofensas acumuladas o bien desde la necesidad de que otros perdonen nuestras ofensas.

Entonces, ¿perdonar es malo?
En absoluto, simplemente, la mayoría de veces utilizamos la palabra equivocada pues, ¿y si en vez de perdón ofrecemos reconciliación? 

En el acto de perdón el EGO herido es el actor principal, en cambio, en la reconciliación el AMOR es lo único que existe; amor hacia el prójimo y, sobre todo, amor hacia uno mismo pues, al liberarnos de aquello que nos hace daño no solo recuperamos nuestra paz, sino que también recuperamos nuestro poder.

Reconciliar

Restablecer la amistad entre dos personas. Adquirir un estado de paz y tranquilidad interior.

Para poder llegar al estado de la Reconciliación es necesario haber comprendido e integrado cinco factores principales:

1.- Nadie es responsable de cómo me siento yo.

Las personas hacen y dicen cosas que no siempre son de nuestro agrado pero, es mi responsabilidad el cómo permito que me afecten y en qué forma reacciono ante ello.

2.- Todo aquél que está en mi vida es mi espejo.

La “Ley del Espejo” dice que todo lo de fuera (las circunstancias de tu vida) es un reflejo de tu interior. Si cambias tu interior (tu forma de pensar, tus creencias y paradigmas), tu realidad cambia. La CAUSA de todo lo que experimentas y sucede en tu vida está siempre en el interior. Por lo tanto, no eres víctima de nada ni de nadie, sino que tú creas tu realidad (te guste o no).

Muchas personas tienen dudas acerca de la ley del espejo y no ven con claridad cuál es el reflejo exterior. Hay cuatro matices que podemos tener en cuenta a la hora de entender si estamos ante una situación de espejo: 

.- Los demás nos espejean cualidades nuestras que no sabemos que tenemos cuando nos gustan especialmente algunas de sus características.
.- Lo que nos molesta de alguien nos espejea justo lo que no queremos ver o aceptar de nosotros mismos.
.- Cuando queremos controlar o manipular al otro teniendo expectativas egoístas.

.-Cuando sin darnos cuenta estamos haciendo lo mismo a terceras personas.

Tener en cuenta la Ley del Espejo nos aporta mayor autoconocimiento, integración de nuestras sombras, más empatía y compasión, más equilibrio emocional, liberación de las actitudes de víctima, sabiduría y libertad.




3.- El enojo nace de la necesidad o miedo a no ser amados, entendidos, aceptados...

Si en vez de culparnos por no ser como los demás esperan o desean que seamos, nos permitimos ser y sentir como realmente somos y sentimos, a nuestro alrededor siempre habrá personas que nos amen precisamente por eso; la diferencia está en lo diferente...

4.- El primer enojo nace con uno mismo cada vez que no nos permitimos decir y actuar como realmente sentimos.

Si nos permitimos equivocarnos de vez en cuando y, en vez de castigarnos, nos premiamos por habernos dado cuenta de ello y trabajamos para mejorarlo, nosotros mismos nos convertiremos en la persona que más nos ame, aumentará nuestra autoestima y por ende, nuestro propio poder personal. 
Al aceptar nuestras propias faltas desde la benevolencia para con nosotros mismos, será mucho más fácil comprender las faltas de los demás y, poco a poco, irá desapareciendo la fuerza que nos mantiene en continuo juicio.

5.- Si no hay necesidad no hay rabia. Si no hay rabia no hay cadenas; solo desde la paz interior puedo resolver las situaciones exteriores.

Cuando estamos en paz con nosotros mismos, nos aceptamos por completo y nos entregamos al auto-conocimiento desde una postura amorosa, resulta más sencillo entender a los demás. Es más, al dejar de juzgarnos desaparece la necesidad de juzgar a los demás.






Herramientas para trabajar la Reconciliación

Libertad:

La única fórmula es comprometernos con nosotros mismos, desde nuestra propia libertad, a tener una actitud de desnudez y aprendizaje con el único fin de traer a nuestra vida la paz, sabiduría y entendimiento que nos permitan soltar los lastres que no nos permiten avanzar.

SÍ A TODO COMO ES:

Aprender a fluir con la vida, con las personas que nos rodean y con nuestros propios sentimientos, actitudes y sombras sin juzgar ni juzgarnos convierte la vida en un camino de aprendizaje, motivación e ilusión, pero si nos mantenemos rígidos, enfocados y/o dominados por nuestro ego, creencias y patrones obsoletos o dañinos, seguiremos caminando en círculos sin siquiera atisbar el gran portal de amor que nos hace libres.

Cartas de perdón o liberación:

Llamadas así, no porque se perdone a alguien, sino porque nos ayudan a liberarnos de las cargas que nos estaban limitando. Es decir, entendemos el perdón como ese acto de amor hacia uno mismo que tenemos cada vez que ponemos nuestra propia paz por delante de cualquier enojo, decepción u ofensa.

Podríamos imaginar a la herida emocional como una púa; la llevamos clavada y nos da miedo quitárnosla por si nos duele, pero resulta que si no la sacamos, al final, la herida se hace más dolorosa, más grande e incluso puede llegar a infectarse: cuanto más profunda o duradera es la herida emocional, más duele, más supura.
El mayor gesto de amor que podemos tener para con nosotros mismos es sacarnos la púa; no importa si se nos clavó por accidente o si alguien nos la clavó, lo importante es deshacernos de ella, ¿no crees?
Si alguien nos la "ha clavado" (queriendo o sin querer) y "por orgullo", esperamos a que esa esa persona quien nos la quite, tal vez lleguemos a morir con ese anhelo...

Si buscamos en Internet, encontraremos infinidad de cartas de este tipo:

- Carta de perdón.
- Carta de liberación del clan familiar.
- Carta de liberación del linaje masculino/femenino.
Etc.

Ejemplo de carta de perdón para resolver enojos o cuestiones no resueltas con otras personas:

Empezamos copiando el inicio del guión.

En (lugar de residencia)
Fecha:
A la atención de (nombre y apellidos de la persona a quien va dirigida).

Hace tiempo que tengo ganas de decirte algunas cosas, pero hasta ahora no he tenido el valor suficiente para hacerlo y es que...

En este punto, nos dejamos fluir y escribimos todo lo que sentimos en referencia a esa persona o situación que nos duele. No importa si salen insultos, recriminaciones o quejas, lo importante es liberarnos de toda esa carga emocional que llevamos en nuestro interior.
 No importa si nos hemos remontado mucho en el pasado ni el tiempo que hace que estamos sufriendo por ello; escribimos hasta que sentimos que lo hemos sacado todo, que no nos queda nada más que decir y seguimos copiando el guión.

Y por todo esto, por no ser tú como yo esperaba que fueses, te perdono y te libero. Me perdono y me libero.

Firma:

Es muy recomendable que la primera carta de perdón sea para uno mismo y, de ahí, escribir una carta a cada persona cercana que ha influido en nuestra vida: padres, hijos, parejas, ex-parejas, ex-amigos (allí donde haya un "ex" es recomendable una carta de perdón).


Meditaciones guiadas:

- Que refuercen nuestra autoestima y poder personal, por ejemplo:



- Para la liberación del clan, por ejemplo:




- Para la resolución de conflictos con otra persona, por ejemplo:




Reconciliarse con uno mismo es el primer paso hacia la auténtica y completa sanación, el segundo, agradecer todo lo que está en nuestra vida y el tercero, trabajar para y por hacernos felices.


viernes, 5 de octubre de 2018

¿Por qué no puedo cambiar una realidad que no me gusta?



Una vez que empieza nuestro despertar a la consciencia, es decir, cuando empezamos a hacernos preguntas como: ¿por qué?, ¿para qué?, ¿hacia dónde?, ¿hasta cuándo?, ¿cuánto?...
Empezamos un camino que, sin ser distinto, es completamente nuevo. En ese momento empezamos a buscar respuestas porque, aunque la primera respuesta que obtenemos sea: "Cada uno es maestro de sí mismo. Las respuestas están dentro de cada uno", nuestra mente física necesita buscarlas en el exterior.
Y está bien así, realmente todo está bien en cualquier forma en la que se dé mientras nos ayude a crecer en todos los aspectos que nos completan.
Pero, a la vez, puede ser una experiencia agotadora que se presenta con mucha frecuencia en nuestro día a día. Siguiendo las leyes del Yin-Yang, toda información que obtenemos también nos ofrece su opuesto. Dependiendo de las fuentes que consultemos podemos encontrar frases alentadoras o desalentadoras, claridad o más confusión. Eso, sin contar la ventaja y desventaja de vivir en un momento de gran facilidad para obtener información casi ilimitada sobre cualquier cuestión a la que estemos buscando respuesta.

Lo cierto es que no existe una única información verdadera; su verdad depende del grado de conexión que sintamos con sus afirmaciones o negaciones.

Si lo crees, lo creas

Una simple frase que resume una gran lección: somos y nos sirve únicamente aquello en lo que creemos.

Si creemos que Reiki es sanador y que todo lo que nace de ahí es para nuestro mayor bien, entenderemos las crisis de sanación como parte de un proceso natural y beneficioso de limpieza y crecimiento personal. Pero, si creemos que todo lo que no nos produce únicamente sensaciones de bienestar general es malo, Reiki será malo.
Nosotros mismos bloqueamos o abrimos paso a nuestra expansión física, emocional, mental, energética...

¿Qué tipos de bloqueos nos acompañan?

1.- Bloqueos Emocionales

Podemos llevar nuestra vida con normalidad y calma y, en un momento dado, sentir que algo falla, que algo no fluye con normalidad.
Es momento de plantearnos si podemos estar pasando por un bloqueo emocional: una barrera que nos impide pensar y sentir con claridad. Lo cierto es que esta barrera es un mecanismo de defensa que nos ayuda a "no sentir" las sensaciones incómodas que nos afectan en ese momento. Nos protege y, a la vez, nos impide sentir en profundidad y expansión.
Aprender a comprender y gestionar nuestras propias emociones es el único camino válido en este momento. Hasta que no logremos conectar con los pensamientos que crean en nosotros esas emociones y nos permitamos sentirlas, no podremos avanzar.

* Ejercicios para desbloquear las emociones enquistadas:

. Respiración: La respiración Ha de Ho'oponopono es una de las más fáciles y efectivas. Se trabaja en series de 4 repetidas cuatro veces: Inspiramos contando hasta 4, mantenemos el aire contando hasta 4, expiramos contando hasta 4, mantenemos contando hasta 4...

. Meditación: En internet podemos encontrar infinidad de meditaciones guiadas para la relajación. Con dedicarles 5 o 7 minutos al día es suficiente para mantenernos conectados con nuestro sentir real.

. Ejercicios prácticos:
Mecer la pelvis: Podemos realizarlo tumbados o de pie, apoyando bien las plantas de los pies y doblando ligeramente las rodillas. Al inspirar movemos la pelvis hacia adelante y hacia atrás al expirar.

Tapping:
Es una herramienta muy sencilla que se basa en dar golpecitos con las yemas de los dedos en ciertos puntos del cuerpo. Su objetivo es eliminar el bloqueo que no permite fluir las emociones y/o pensamientos.
Podemos utilizarlo de dos formas:
1. Mencionando el problema o preocupación que queremos resolver.
2. Con la única expectativa de dejar fluir las emociones para poder detectarlas y gestionarlas.

Los puntos de tapping coinciden con puntos de inicio o final de meridianos de acupuntura:

0: El lateral de la mano, entre la base del dedo meñique y la muñeca.
1: La parte superior de la cabeza.
2: El extremo interior de la ceja.
3: El lateral del ojo.
4: El hueso que hay debajo del ojo.
5: Entre la nariz y el labio superior.
6: La depresión que hay entre la barbilla y el labio inferior.
7: La punta del extremo interior de la clavícula.
8: Unos cuatro dedos por debajo de la axila.
9: El ángulo interior de la uña del dedo pulgar.
10: El ángulo interior de la uña del dedo índice.
11: El ángulo interior de la uña del dedo corazón.
12: El ángulo interior de la uña del dedo meñique.



2.- Bloqueos Físicos

Un bloqueo físico es la contención muscular de algún impulso o sentimiento tabú: intentamos suprimir la respuesta física a una emoción porque consideramos que no está bien. Si lo aceptamos, en lugar de luchar contra ello, descubriremos el gran potencial que se esconde tras un bloqueo.
Nos hemos acostumbrado a diferenciar el cuerpo de la mente y sentir que son dos cosas separadas. Y nos hemos hecho tan mentales que sólo nos identificamos con nuestras acciones voluntarias y controlables. Consideramos que todo lo demás, lo involuntario e inconsciente, no nos pertenece.
* Ejercicio práctico para trabajar el bloqueo físico:

Buscamos un momento y lugar en el que podamos estar tranquilos, nos colocamos en una postura que nos resulte cómoda y cerramos los ojos.
Respiramos tranquilamente, observando la respiración pero sin intervenir en el proceso e intentamos descubrir qué partes de nuestro cuerpo se resienten, a qué partes de nuestro cuerpo no llega la respiración.
Una vez que las hemos localizado, nos mantenemos como meros observadores, no intentamos que ese malestar o rigidez se desvanezcan, simplemente seguimos respirando y dándonos permiso para que el aire limpio llegue a esas zonas.

Cuando sintamos que algo ha cambiado; que ha emergido una emoción, que la rigidez es menor, que el dolor se ha convertido en otra cosa, entonces abrimos los ojos y volvemos al presente que nos ocupa.
A veces no podremos reconocer una emoción en especial pero si podemos sentir qué parte de nuestro cuerpo se resiente, podemos buscar qué emociones están ligadas a esa parte u órgano de nuestro cuerpo. A partir de ahí tan solo deberemos aceptarla y darnos permiso para sentirnos así para notar cómo, poco a poco, nuestro estado anímico y físico mejora.





3.- Creencias limitantes

Son una percepción de la realidad que nos impide crecer, desarrollarnos como personas o alcanzar todas esas cosas que nos hacen ilusión. Es algo que realmente no es cierto pero que, como si lo es para nuestra mente y eso es lo que vale para nosotros, lo damos por bueno.
Puede ser algo con lo que hayamos convivido desde pequeños o que se haya incorporado en nuestra vida a través de alguna experiencia u opinión; si un amigo me hizo daño, a partir de ahí puedo protegerme de los "falsos amigos" por lo que no me abro a nuevas amistades.
Si nosotros creemos que no podemos, el cerebro ya nos predispone para eso. 
Lo mismo sucede con el  miedo que nos paraliza; nosotros ya visualizamos el futuro, naturalmente desde la parte catastrófica y pensando en todo lo que nos va a ir mal en vez de todo lo que puede ir bien.

. Algunas creencias limitantes:
- El dinero no crece en los árboles.
- Todos los actores son de principios dudosos.
- Aún no estoy preparado.
- No merezco "esto que deseo".
- Yo no soy como "alguien con quien nos comparamos".
- El trabajo está muy mal.
- El mundo es injusto.
...

Es importante saber que la mayoría de creencias limitantes se crearon en la infancia y suelen acompañar la baja autoestima y la falta de confianza. Normalmente estas creencias van asociadas a un miedo: a hablar en público, a ser rechazado, a esforzarse en vano...

Las creencias no responden a verdades o hechos demostrables a través del raciocinio, sino que son pensamientos asociados a ideas o sentimientos que tomamos como ciertos, ya sea por fe, confianza, miedo… Es decir, la creencia no es la verdad, es una verdad que hemos construido.
¿Cómo detectar las creencias limitantes?
Lo cierto es que no es fácil pues se trata de pillar infraganti a nuestro cerebro. Es decir, conocer qué pensamientos tenemos sobre esa faceta de nuestra vida que no funciona como deseamos.
Trucos:
- Observar nuestra forma de expresarnos; mensajes derrotistas o negativos son indicio de creencia limitante.
- Escribir en un papel todo lo que pensamos sobre ese tema y, una vez terminado, estudiar su lenguaje.
- Meditaciones de merecimiento y creencias.
Una vez que hemos descubierto qué creencia nos limita, nuestro trabajo será cambiarla, transformarla en positivo.
Por ejemplo: Si el mensaje es de "no puedo", procuraremos usar la palabra "puedo" cuando nos refiramos a ello o, en todo caso, le añadiremos la palabra "pero" o "por ahora" o "hasta ahora".
- "No puedo trabajar de lo que me gusta", podemos transformarlo diciendo: "Puedo trabajar de lo que me gusta"/"Hasta ahora no he podido trabajar de lo que me gusta"/"No puedo trabajar de lo que me gusta por ahora".
Con este ejercicio, poco a poco, iremos trascendiendo la creencia que nos había estado limitando.

4.- Bloqueos Transgeneracionales
Nacemos formando parte de un proyecto consciente o inconsciente de nuestros padres, que a su vez, obedece a la información heredada de nuestros ancestros.
La carga de esta memoria transgeneracional se transmite en el momento de la concepción con el deseo de nuestros antepasados de ver realizados sus mandatos.
La información del linaje pasa de padres a hijos tanto a nivel genético como a nivel psíquico, copiando inconscientemente la información neurológica y energética de nuestros ancestros.
Entender nuestro árbol genealógico nos permite contactar con las emociones atrapadas en él y liberarnos de sus bloqueos e influencias negativas.
Para detener el proceso de repetición es necesario buscar en el esquema familiar y encontrar el origen del bloqueo dentro de la historia de los ancestros.
Descubrir  qué sintieron, conocer las reglas familiares a cerca de lo que se puede y lo que no se puede hacer, los derechos y deberes de cada uno de sus miembros, lo prohibido y el rol de cada miembro dentro del clan familiar, nos permite tomar consciencia de los conflictos y, lo que es más importante, sanarlos. 
Eliminar las cadenas inconscientes y soltar el lastre que nos ata a conflictos vividos en el pasado familiar nos ayudará a convertir las experiencias dolorosas del presente en acciones positivas y a tomar el control, permitiéndonos ser los protagonistas de nuestra propia vida.
Para ello, lo más fácil es encontrar a un terapeuta de la biodescodificación y trabajar con él de forma íntima y certera pero también podemos empezar nosotros mismos.
¿Cómo? Indagando en los recuerdos del clan, hablar con los mayores, intentar hacernos una idea de cómo eran nuestros antepasados, de cómo vivían, de si había alguna enfermedad hereditaria o algún patrón común visible que podamos vincular con nuestro propio presente.
Una vez que hemos hallado una conexión, podemos limpiar esas memorias practicando Ho'oponopono, escribir una carta de perdón o de sanación del linaje familiar y, sobre todo, aceptar y amar a cada uno de los integrantes del clan por encima de todas las sombras que puedan haberle acompañado.



La aceptación y el amor incondicional hacia todos y, en especial, hacia nosotros mismos, son las mejores herramientas con las que podemos trabajar.