jueves, 18 de octubre de 2018

Apego VS Libertad




El Apego

Se define como un estado emocional de vinculación afectiva intensa, duradera y de carácter particular, que se desarrolla y consolida entre dos individuos o hacia algún objeto y cuyo objetivo inmediato es la búsqueda y mantenimiento de proximidad en momentos de amenaza, ya que esto proporciona seguridad, consuelo y protección. Es decir, crea en nosotros la  sensación de que sin esa persona u objeto no podemos ser felices.

El vínculo de apego suele aparecer en torno al año y suele darse entre un niño o niña y sus progenitores o cuidadores, aunque existe la posibilidad de que la figura de apego cambie a lo largo de la vida. 

Cada relación de apego tiene sus características específicas, dado que algunos factores como la edad o la interacción tienen mucha influencia. Estas relaciones son muy amplias, pero las más importantes son las de asegurar la supervivencia de la cría, darle seguridad, autoestima y la posibilidad de intimar, es decir, tener una comunicación emocional privilegiada, así como refugiarse en situaciones de angustia o confusión para sentirse seguro.

Más allá de esto, hay otros tipos de apego que, en lugar de ser beneficiosos, nos dañan. De hecho, incluso el apego de crianza debe ir menguando con el tiempo hasta su completa desaparición. Es la única forma en la que el nuevo individuo puede tomar las riendas de su vida y decidir por sí mismo.

Tipos de Apego

- A nuestras creencias: Nos cuesta mucho abrir la mente a creencias externas o desconocidas.

- Necesidad de mantener el control en todo momento.

- Mental, físico y emocional sobre nuestras responsabilidades ante la vida.

- Miedos: a estar solos, a no ser amados, al vacío, al olvido...

- La creencia de que somos necesarios para los demás.

- A un ser querido vivo o fallecido.

- Al resentir: a recrear una y otra vez los sentimientos de dolor.

- A nuestras costumbres y cotidianidades.

El apego es una herramienta de supervivencia natural hasta que se convierte en una dependencia, entonces se transforma en algo tóxico o disfuncional; lo que antes nos daba seguridad se convierte en una cadena que no nos permite expandirnos y alcanzar nuestro máximo potencial.



El desapego

Es la única opción que nos permite ser quienes realmente somos.
Se trata de ponernos en manos del Universo y confiar en que el resultado que obtengamos será el correcto y perfecto para nuestro propio desarrollo y aprendizaje.

Desapego es dejar a un lado la rigidez que nos condiciona y apostar por la flexibilidad abriéndonos al mundo de las infinitas posibilidades. Es salir de nuestra zona de confort y arriesgarnos a apostar por nosotros mismos y nuestro infinito potencial.

Las cuatro leyes del desapego

1.- Eres responsable de ti mismo.
2.- Vive el presente, asumiendo y aceptando tu realidad.
3.- Promueve tu libertad y permite a los demás vivir la suya.
4.- Asume que las pérdidas van a sucederse, tarde o temprano.

El desapego implica la ausencia de toda necesidad. Sentir que ya tenemos todo lo que necesitamos pues, lo que aún no ha llegado, está por llegar y, sobre todo, vivir AQUÍ y AHORA sin ningún control.

Estrategias para trabajar el desapego

- Intentar ser libre, es decir, permitirnos hacer o no hacer aquéllo que realmente sintamos.

- Perdonarnos por nuestros errores y perdonar a los demás; somos libres incluso para equivocarnos: sin error no hay aprendizaje.

- Visualizar lo que conseguimos con el desapego. Permitirnos sentir la libertad que se oculta al trascender la necesidad.

- Aceptarnos tal y como somos; al permitirnos ser quienes realmente somos, aceptar a los demás es mucho más sencillo.

- Meditaciones. Por ejemplo: 



- Trabajar la autoestima.

- Trabajar con la energía de las piedras

La amatista o las piedras de color violeta tienen la propiedad de transmutar las energías negativas o de baja vibración en energías limpias, positivas y renovadas.
El primer paso es lavarlas tanto física como energéticamente, suele recomendarse hacerlo con agua de mar o, en su defecto, con agua mineral y sal, pero también podemos utilizar el poder de la Luna Llena, dejándolas toda la noche bajo su influjo... 

Una vez que encontramos el apego del que nos queremos liberar, podemos utilizarlas a través de la meditación, en una sesión de Reiki, o tomandos la piedra entre las manos y poniendo toda nuestra intención en la liberación y transmutación de ese vínculo dañino o no deseado.

- EFT o Tapping.
Es una herramienta muy sencilla que se basa en dar golpecitos con las yemas de los dedos en ciertos puntos del cuerpo. Su objetivo es eliminar el bloqueo que no permite fluir las emociones y/o pensamientos.
Los puntos de tapping coinciden con puntos de inicio o final de meridianos de acupuntura:

0: El lateral de la mano, entre la base del dedo meñique y la muñeca.
1: La parte superior de la cabeza.
2: El extremo interior de la ceja.
3: El lateral del ojo.
4: El hueso que hay debajo del ojo.
5: Entre la nariz y el labio superior.
6: La depresión que hay entre la barbilla y el labio inferior.
7: La punta del extremo interior de la clavícula.
8: Unos cuatro dedos por debajo de la axila.
9: El ángulo interior de la uña del dedo pulgar.
10: El ángulo interior de la uña del dedo índice.
11: El ángulo interior de la uña del dedo corazón.
12: El ángulo interior de la uña del dedo meñique.






- Ejercicios para el desapego material:

Si pensamos un poco, seguro que encontraremos muchos objetos que hace tiempo que no utilizamos. Entonces, ¿por qué los seguimos guardando?
Un jersey de cuando teníamos veinte años, la entrada de cine de aquella película que nos gustó mucho, la flor que nos regaló uno de nuestros amores, las fotos de nuestro primer enamoramiento... 

Cuando trabajamos el desapego en un aspecto concreto de nuestra vida, lo trabajamos a nivel general. Por ejemplo, si trabajamos el desapego material, por extensión, también estamos trabajando con todos nuestros apegos inconscientes.

¿Cómo podemos hacerlo?

. Regalar un objeto que no usamos ni tiramos desde hace mucho.

. Regalar un regalo recibido.

. Deshacernos de algo a lo que estamos muy apegados.

. Deshacernos de fotografías del pasado.

Todos hemos vivido momentos difíciles, relaciones conflictivas..., pero seguimos guardando las fotografías que nos hicimos en esos tiempos, con esas personas que tanto daño nos hicieron. ¿Por qué? La respuesta es muy sencilla: APEGO; a quienes fuimos, a la juventud, a nuestro pasado, al dolor...
Si miramos bien, seguro que encontraremos infinidad de apegos y ¡estaremos de enhorabuena! Si los vemos, podemos trabajarlos y andar con paso firme hacia la LIBERTAD.

Entre la resignación y la aceptación se encuentra el fluir. Quien fluye consigo mismo y sus aprendizajes abre la puerta de las infinitas posibilidades.





viernes, 5 de octubre de 2018

¿Por qué no puedo cambiar una realidad que no me gusta?



Una vez que empieza nuestro despertar a la consciencia, es decir, cuando empezamos a hacernos preguntas como: ¿por qué?, ¿para qué?, ¿hacia dónde?, ¿hasta cuándo?, ¿cuánto?...
Empezamos un camino que, sin ser distinto, es completamente nuevo. En ese momento empezamos a buscar respuestas porque, aunque la primera respuesta que obtenemos sea: "Cada uno es maestro de sí mismo. Las respuestas están dentro de cada uno", nuestra mente física necesita buscarlas en el exterior.
Y está bien así, realmente todo está bien en cualquier forma en la que se dé mientras nos ayude a crecer en todos los aspectos que nos completan.
Pero, a la vez, puede ser una experiencia agotadora que se presenta con mucha frecuencia en nuestro día a día. Siguiendo las leyes del Yin-Yang, toda información que obtenemos también nos ofrece su opuesto. Dependiendo de las fuentes que consultemos podemos encontrar frases alentadoras o desalentadoras, claridad o más confusión. Eso, sin contar la ventaja y desventaja de vivir en un momento de gran facilidad para obtener información casi ilimitada sobre cualquier cuestión a la que estemos buscando respuesta.

Lo cierto es que no existe una única información verdadera; su verdad depende del grado de conexión que sintamos con sus afirmaciones o negaciones.

Si lo crees, lo creas

Una simple frase que resume una gran lección: somos y nos sirve únicamente aquello en lo que creemos.

Si creemos que Reiki es sanador y que todo lo que nace de ahí es para nuestro mayor bien, entenderemos las crisis de sanación como parte de un proceso natural y beneficioso de limpieza y crecimiento personal. Pero, si creemos que todo lo que no nos produce únicamente sensaciones de bienestar general es malo, Reiki será malo.
Nosotros mismos bloqueamos o abrimos paso a nuestra expansión física, emocional, mental, energética...

¿Qué tipos de bloqueos nos acompañan?

1.- Bloqueos Emocionales

Podemos llevar nuestra vida con normalidad y calma y, en un momento dado, sentir que algo falla, que algo no fluye con normalidad.
Es momento de plantearnos si podemos estar pasando por un bloqueo emocional: una barrera que nos impide pensar y sentir con claridad. Lo cierto es que esta barrera es un mecanismo de defensa que nos ayuda a "no sentir" las sensaciones incómodas que nos afectan en ese momento. Nos protege y, a la vez, nos impide sentir en profundidad y expansión.
Aprender a comprender y gestionar nuestras propias emociones es el único camino válido en este momento. Hasta que no logremos conectar con los pensamientos que crean en nosotros esas emociones y nos permitamos sentirlas, no podremos avanzar.

* Ejercicios para desbloquear las emociones enquistadas:

. Respiración: La respiración Ha de Ho'oponopono es una de las más fáciles y efectivas. Se trabaja en series de 4 repetidas cuatro veces: Inspiramos contando hasta 4, mantenemos el aire contando hasta 4, expiramos contando hasta 4, mantenemos contando hasta 4...

. Meditación: En internet podemos encontrar infinidad de meditaciones guiadas para la relajación. Con dedicarles 5 o 7 minutos al día es suficiente para mantenernos conectados con nuestro sentir real.

. Ejercicios prácticos:
Mecer la pelvis: Podemos realizarlo tumbados o de pie, apoyando bien las plantas de los pies y doblando ligeramente las rodillas. Al inspirar movemos la pelvis hacia adelante y hacia atrás al expirar.

Tapping:
Es una herramienta muy sencilla que se basa en dar golpecitos con las yemas de los dedos en ciertos puntos del cuerpo. Su objetivo es eliminar el bloqueo que no permite fluir las emociones y/o pensamientos.
Podemos utilizarlo de dos formas:
1. Mencionando el problema o preocupación que queremos resolver.
2. Con la única expectativa de dejar fluir las emociones para poder detectarlas y gestionarlas.

Los puntos de tapping coinciden con puntos de inicio o final de meridianos de acupuntura:

0: El lateral de la mano, entre la base del dedo meñique y la muñeca.
1: La parte superior de la cabeza.
2: El extremo interior de la ceja.
3: El lateral del ojo.
4: El hueso que hay debajo del ojo.
5: Entre la nariz y el labio superior.
6: La depresión que hay entre la barbilla y el labio inferior.
7: La punta del extremo interior de la clavícula.
8: Unos cuatro dedos por debajo de la axila.
9: El ángulo interior de la uña del dedo pulgar.
10: El ángulo interior de la uña del dedo índice.
11: El ángulo interior de la uña del dedo corazón.
12: El ángulo interior de la uña del dedo meñique.



2.- Bloqueos Físicos

Un bloqueo físico es la contención muscular de algún impulso o sentimiento tabú: intentamos suprimir la respuesta física a una emoción porque consideramos que no está bien. Si lo aceptamos, en lugar de luchar contra ello, descubriremos el gran potencial que se esconde tras un bloqueo.
Nos hemos acostumbrado a diferenciar el cuerpo de la mente y sentir que son dos cosas separadas. Y nos hemos hecho tan mentales que sólo nos identificamos con nuestras acciones voluntarias y controlables. Consideramos que todo lo demás, lo involuntario e inconsciente, no nos pertenece.
* Ejercicio práctico para trabajar el bloqueo físico:

Buscamos un momento y lugar en el que podamos estar tranquilos, nos colocamos en una postura que nos resulte cómoda y cerramos los ojos.
Respiramos tranquilamente, observando la respiración pero sin intervenir en el proceso e intentamos descubrir qué partes de nuestro cuerpo se resienten, a qué partes de nuestro cuerpo no llega la respiración.
Una vez que las hemos localizado, nos mantenemos como meros observadores, no intentamos que ese malestar o rigidez se desvanezcan, simplemente seguimos respirando y dándonos permiso para que el aire limpio llegue a esas zonas.

Cuando sintamos que algo ha cambiado; que ha emergido una emoción, que la rigidez es menor, que el dolor se ha convertido en otra cosa, entonces abrimos los ojos y volvemos al presente que nos ocupa.
A veces no podremos reconocer una emoción en especial pero si podemos sentir qué parte de nuestro cuerpo se resiente, podemos buscar qué emociones están ligadas a esa parte u órgano de nuestro cuerpo. A partir de ahí tan solo deberemos aceptarla y darnos permiso para sentirnos así para notar cómo, poco a poco, nuestro estado anímico y físico mejora.





3.- Creencias limitantes

Son una percepción de la realidad que nos impide crecer, desarrollarnos como personas o alcanzar todas esas cosas que nos hacen ilusión. Es algo que realmente no es cierto pero que, como si lo es para nuestra mente y eso es lo que vale para nosotros, lo damos por bueno.
Puede ser algo con lo que hayamos convivido desde pequeños o que se haya incorporado en nuestra vida a través de alguna experiencia u opinión; si un amigo me hizo daño, a partir de ahí puedo protegerme de los "falsos amigos" por lo que no me abro a nuevas amistades.
Si nosotros creemos que no podemos, el cerebro ya nos predispone para eso
Lo mismo sucede con el  miedo que nos paraliza; nosotros ya visualizamos el futuro, naturalmente desde la parte catastrófica y pensando en todo lo que nos va a ir mal en vez de todo lo que puede ir bien.

. Algunas creencias limitantes:
- El dinero no crece en los árboles.
- Todos los actores son de principios dudosos.
- Aún no estoy preparado.
- No merezco "esto que deseo".
- Yo no soy como "alguien con quien nos comparamos".
- El trabajo está muy mal.
- El mundo es injusto.
...

Es importante saber que la mayoría de creencias limitantes se crearon en la infancia y suelen acompañar la baja autoestima y la falta de confianza. Normalmente estas creencias van asociadas a un miedo: a hablar en público, a ser rechazado, a esforzarse en vano...

Las creencias no responden a verdades o hechos demostrables a través del raciocinio, sino que son pensamientos asociados a ideas o sentimientos que tomamos como ciertos, ya sea por fe, confianza, miedo… Es decir, la creencia no es la verdad, es una verdad que hemos construido.
¿Cómo detectar las creencias limitantes?
Lo cierto es que no es fácil pues se trata de pillar infraganti a nuestro cerebro. Es decir, conocer qué pensamientos tenemos sobre esa faceta de nuestra vida que no funciona como deseamos.
Trucos:
- Observar nuestra forma de expresarnos; mensajes derrotistas o negativos son indicio de creencia limitante.
- Escribir en un papel todo lo que pensamos sobre ese tema y, una vez terminado, estudiar su lenguaje.
- Meditaciones de merecimiento y creencias.
Una vez que hemos descubierto qué creencia nos limita, nuestro trabajo será cambiarla, transformarla en positivo.
Por ejemplo: Si el mensaje es de "no puedo", procuraremos usar la palabra "puedo" cuando nos refiramos a ello o, en todo caso, le añadiremos la palabra "pero" o "por ahora" o "hasta ahora".
- "No puedo trabajar de lo que me gusta", podemos transformarlo diciendo: "Puedo trabajar de lo que me gusta"/"Hasta ahora no he podido trabajar de lo que me gusta"/"No puedo trabajar de lo que me gusta por ahora".
Con este ejercicio, poco a poco, iremos trascendiendo la creencia que nos había estado limitando.

4.- Bloqueos Transgeneracionales
Nacemos formando parte de un proyecto consciente o inconsciente de nuestros padres, que a su vez, obedece a la información heredada de nuestros ancestros.
La carga de esta memoria transgeneracional se transmite en el momento de la concepción con el deseo de nuestros antepasados de ver realizados sus mandatos.
La información del linaje pasa de padres a hijos tanto a nivel genético como a nivel psíquico, copiando inconscientemente la información neurológica y energética de nuestros ancestros.
Entender nuestro árbol genealógico nos permite contactar con las emociones atrapadas en él y liberarnos de sus bloqueos e influencias negativas.
Para detener el proceso de repetición es necesario buscar en el esquema familiar y encontrar el origen del bloqueo dentro de la historia de los ancestros.
Descubrir  qué sintieron, conocer las reglas familiares a cerca de lo que se puede y lo que no se puede hacer, los derechos y deberes de cada uno de sus miembros, lo prohibido y el rol de cada miembro dentro del clan familiar, nos permite tomar consciencia de los conflictos y, lo que es más importante, sanarlos. 
Eliminar las cadenas inconscientes y soltar el lastre que nos ata a conflictos vividos en el pasado familiar nos ayudará a convertir las experiencias dolorosas del presente en acciones positivas y a tomar el control, permitiéndonos ser los protagonistas de nuestra propia vida.
Para ello, lo más fácil es encontrar a un terapeuta de la biodescodificación y trabajar con él de forma íntima y certera pero también podemos empezar nosotros mismos.
¿Cómo? Indagando en los recuerdos del clan, hablar con los mayores, intentar hacernos una idea de cómo eran nuestros antepasados, de cómo vivían, de si había alguna enfermedad hereditaria o algún patrón común visible que podamos vincular con nuestro propio presente.
Una vez que hemos hallado una conexión, podemos limpiar esas memorias practicando Ho'oponopono, escribir una carta de perdón o de sanación del linaje familiar y, sobre todo, aceptar y amar a cada uno de los integrantes del clan por encima de todas las sombras que puedan haberle acompañado.



La aceptación y el amor incondicional hacia todos y, en especial, hacia nosotros mismos, son las mejores herramientas con las que podemos trabajar.









miércoles, 26 de septiembre de 2018

7 pasos para Crear mi Realidad



Somos energía que, a través de la relación entre los cinco elementos, los chakras, los meridianos, las emociones y los pensamientos, permanece en constante movimiento.

Tenemos una mente muy poderosa que suele llevarnos a hacer las cosas a su manera (Ego). En gran parte, desde la idea o creencia de que para obtener éxito, hay que estar en continua lucha, hay que competir, hay que esforzarse. Aunque también existe la creencia de que DAR es lo mismo que PERDER; materialmente puede parecer cierto: si yo tengo tres canicas y te doy dos, solo me quedo con una, es decir, he perdido dos. 
Es en esos momentos cuando debemos centrarnos, no en la pérdida, sino en la ganancia: "¿Qué he ganado yo?" Una de las respuestas que podemos obtener es "emociones gratificantes". Pero podemos ir un paso más allá si recordamos la Ley de "arriba igual que abajo", es decir, si yo doy y prevalece en mí la gratitud por las emociones positivas que ese "dar" me ha proporcionado, estoy creando un tipo de vibración que, por correspondencia, atraerá hacia mí lo mismo que yo emano: más oportunidades para agradecer y recibir.




Nuestras emociones dan forma a nuestros pensamientos y éstos, a su vez, tienen una vibración específica que atrae vibraciones afines.

1.- Atraemos lo que vibramos.

Si no ordenamos en nuestra mente qué es lo que realmente queremos desde la sinceridad más absoluta para con nosotros mismos, el Universo nos dará lo que pueda.

Por ejemplo: 
Puedo pedir un amor especial pero si dentro de mí no me amo absolutamente, estoy pidiendo desde la incoherencia. ¿Qué puede darme el Universo? Un amor que se medio ame como lo hago yo.
En cambio, si primero trabajo en conocerme sin temor ni resquicios, me acepto tal y como soy y me dedico a amar mi Luz y mi Sombra, entonces, y solo entonces, el Universo podrá darme un amor que pueda amarme como yo pido, que se ame como yo me amo...



El Universo no conoce el significado del NO

Las Leyes del Universo no contemplan nuestra visión de "bueno o malo"; la vibración es solo vibración, no hay polaridad positiva ni negativa. El Universo no juzga, tan solo nos da aquello que pedimos. Por ejemplo:

- Si decimos: "No quiero más problemas", realmente estamos diciendo "quiero más problemas", ¿y qué nos da el Universo? Justo lo que pedimos.

En cambio, si pedimos correctamente, desde la gratitud en lugar de desde la carencia, el Universo nos da justo lo que pedimos.



2.- ¿Sé lo que realmente quiero?

Tan solo una vez que hemos aprendido a conocer y reconocer nuestros patrones y creencias, somos capaces de conocer nuestra auténtica verdad (aunque no nos guste).
Por ejemplo:
Tal vez mi deseo más profundo sea cambiar de trabajo pero interiormente me aterroriza que pueda darse la oportunidad. Si no soy consciente de ello, pediré un nuevo trabajo pero, o bien no se me dará o conseguiré otro trabajo que tendrá las mismas características que no me gustan del que tengo. Pero, si soy capaz de reconocer ese miedo y trabajo para desecharlo o quitarle poder, entonces estoy en condiciones de pedir ese trabajo que colmará todas mis expectativas.

Lo que pedimos se nos da, siempre, la única diferencia es si la fuerza está en un deseo inconsciente o en un deseo consciente y veraz.



3.- Aprender a pedir

Muchas veces pedimos desde la carencia, el enojo, la negación o el miedo, todos, factores de baja vibración que no nos ayudan a conseguir lo que deseamos. Hecho que alimenta a nuestra mente-ego que nos dice: "¿ves? Ya te lo decía yo, todo esto no son más que tonterías...". 
Por ejemplo:
Si estoy pasando una mala racha económica y pido abundancia desde un sentimiento de carencia, la baja vibración de ese sentimiento no tendrá fuerza suficiente para atraer vibraciones más altas.
Lo mismo sucede cuando en nuestras peticiones aparece la palabra "no".



4.- ¿Siento lo que deseo?

Hay un sentimiento que suele acompañar nuestros deseos y peticiones: el no merecimiento. Si yo no me siento merecedor de obtener lo que pido, ¿cómo podré obtenerlo?
Es muy importante identificar qué sentimiento acompaña nuestros deseos pues, cuando no hay coherencia entre lo que pensamos, hacemos y sentimos, se rompe el flujo energético; es como intentar recorrer una carretera llena de socavones.

Es mucho más efectivo acompañar nuestros pensamientos y deseos desde el sentimiento de que ya estamos disfrutando de aquello que pedimos. 
Por ejemplo: Un niño que empieza a caminar no duda en extender la mano, lo hace desde el convencimiento de que siempre encontrará la mano de un adulto que le ayude a no caerse.
Si dudamos de si se nos dará, ¿cómo se nos va a dar?



5.- Deseo versus Pasión

Una vez que hemos localizado aquellos patrones, creencias y/o sentimientos que no nos permiten vibrar correctamente, se abre ante nosotros una autopista maravillosa; la que nos lleva directamente a nuestra verdadera pasión. Entonces llega el momento de la gran pregunta: "¿Qué me apasiona de verdad? ¿Qué es lo que alimenta mi felicidad?"

Si vivimos enfocados en aquello que nos apasiona, que nos hace sentir vivos, nuestra vibración palpita a niveles nunca experimentados. Desde este lugar no hay nada que no podamos lograr; estamos en el lugar exacto para crear la realidad que realmente deseamos.



6.- Vivir de la Pasión

Una vez que hemos descubierto cuál es nuestra auténtica pasión, el siguiente paso es trabajar para hacer de ella nuestra fuente de ingresos.
¿Cómo? Buscando asesores específicos para la actividad que queremos realizar, prepararse intelectual y prácticamente para su desempeño y lanzarse a vivirla.



7.- Mi pasión = tu bienestar

Cuando ponemos nuestros dones, facultades, conocimientos, pasión y práctica en pos del bienestar común, ofreciendo y compartiendo con los demás nuestra dicha, el Universo nos recompensa sobradamente pues estamos llevando a cabo una de las premisas más importantes del Universo: amar al prójimo como a ti mismo. Es decir, lo importante no es que yo esté bien, sino que estando bien yo, lo estará todo el mundo. 
- Este principio está regido por la "Ley de Correspondencia":
Quizá la más importante de todas y en muchos sentidos, una ley que explica muchas otras leyes. De ella parten afirmaciones como:
. Como es dentro es fuera (cuerpo/mente/espíritu)
. Como es para mí es para ti (hermandad/el Todo)

La ley de la correspondencia constituye el principio fundacional de casi todas las religiones y escuelas del pensamiento y es la clave de la libertad personal y de la felicidad. En otras palabras, la autopista hacia el éxito y la satisfacción.



* Las 7 leyes de Ho'oponopono

1- El mundo es lo que uno piensa que es
2- No existen límites
3- La energía fluye donde ponemos la intención
4- El poder está en el Ahora
5- Amar es ser feliz con algo
6- Todo el poder está en nuestro interior
7- Lo efectivo está en la medida de lo verdadero


* Ejercicio para la abundancia económica.

Pasos:
1. Reconozco en mí el deseo de abundancia económica.
2. Pienso detalladamente la cantidad que quiero recibir -y un poquito más- desde un pensamiento coherente.
3. Relleno el Cheque de Abundancia Universal.
4. Me siento merecedor de ello.
5. Conecto con la emoción de saberlo efectivo.
6. Conecto mi pasión con esa abundancia económica.
7. Disfruto de compartirlo con los demás.



Para terminar, yo reconozco en mí y en ti, la Abundancia Infinita del Universo, celebro el bienestar común que nos ofrece y agradezco la posibilidad de compartirlo contigo.
Que así sea. Así es. Hecho está.
Gracias. Gracias. Gracias.

¡Feliz Abundancia! ¡Feliz Vida! ¡Feliz Ahora!