viernes, 7 de septiembre de 2018

Yin-Yang, 5 elementos y los Meridianos Energéticos


Los Meridianos Energéticos del Cuerpo son las diferentes vías o canales por los que circula la Energía Vital de nuestro cuerpo.
El recorrido de los Meridianos define el inicio y el fin de cada uno de ellos.

El cuerpo humano está formado por doce meridianos energéticos bilaterales; recorren el cuerpo a ambos lados, por dos meridianos energéticos unilaterales y por una sutil pero extensa malla de canales etéricos llamados Nadis.
Todo ello forma una extensa y compleja red que convierte nuestro cuerpo en un espacio interconectado.




Los doce meridianos energéticos bilaterales están formados por 6 órganos Yin y por 6 vísceras Yang, que se relacionan y compensan mutuamente:

YIN                                                     YANG
Energía Telúrica                                Energía Universal             -- Pericardio                                          - Triple Calentador
- Corazón                                              - Intestino Delgado   
- Pulmón                                               - Intestino Grueso
- Hígado                                                - Vesícula Biliar
- Riñón                                                  - Vejiga
- Bazo-Páncreas                                   - Estómago

Por otro lado, los dos meridianos energéticos unilaterales están formados por el dorsal YANG: Vaso-Gobernador y el central YIN: Vaso-Concepción.

Interiormente, estos canales se comunican con los órganos y vísceras y externamente, con la superficie del cuerpo. Teniendo esto en cuenta, nos encontramos con que  los recorridos internos generan fuerzas centrífugas; van hacia las extremidades. Mientras que los recorridos externos generan fuerzas centrípetas; van desde las extremidades hacia el centro del cuerpo.  Cada meridiano posee un trazado propio y exclusivo y está relacionado, no solo con un órgano, sistema corporal o víscera, sino también con las emociones que están ligados a ellos.

Meridiano de Pulmón (Yin/Metal)
Es bilateral, con mucha sangre, es el encargado de oxigenar la sangre, rige los pulmones, los bronquios, la piel, el pelo, los músculos, los órganos de relajación y las emociones de angustia y tristeza.
Su recorrido empieza en la clavícula y termina en la uña del dedo pulgar de la mano del mismo lado.



Meridiano del Intestino Grueso (Yang/Metal)
Es bilateral, con mucha sangre, rige el intestino grueso y sus funciones de absorción y eliminación de residuos, también afecta al funcionamiento del hígado, el páncreas y el intestino delgado. También trabaja en "la digestión" de las emociones que nos despiertan las situaciones que vivimos.
Su recorrido empieza en la uña del dedo índice y termina justo al lado de la nariz del lado opuesto.




Meridiano del Estómago (Yang/Tierra)
Es bilateral, con mucha energía y sangre, manda en el estómago, el duodeno, las funciones digestivas y la homeostasis. También influye en el cansancio físico.
Su recorrido empieza al lado superior de la aleta de la nariz y termina en el segundo dedo del pie del mismo lado.




Meridiano del Bazo- Páncreas (Yin/Tierra)
Es bilateral, con más energía que sangre, manda en el bazo, el páncreas, regula las reservas de glucógeno almacenadas en el hígado, la purificación de la sangre, la energía mental, la concentración y la memoria.
Su recorrido empieza en el dedo gordo del pie y termina en el séptimo intercostal del mismo lado.



Meridiano del Corazón (Yin/Fuego)
Es bilateral, con más energía que sangre, rige el corazón en su doble función física y psíquica, la circulación sanguínea, la temperatura del cuerpo, la irrigación del cerebro y las emociones de alegría.
Su recorrido empieza en la axila y termina en el dedo meñique del mismo lado.




Meridiano del Intestino Delgado (Yang/Fuego)
Es bilateral, con más sangre que energía, rige el intestino delgado, absorbiendo los nutrientes de los alimentos y separando los sólidos de los líquidos y enviando al intestino grueso todas las sustancias que no sirven para su eliminación. Influye en la claridad mental y la capacidad de discernimiento.
Su recorrido empieza en la parte externa del dedo meñique y finaliza a la altura de la oreja del mismo lado.



Meridiano de la Vejiga (Yang/Agua)
Es bilateral, con más sangre que energía, rige la vejiga en íntima conexión con el riñón en su función equilibradora e influye en la anemia y los nervios alterados.
Su recorrido empieza en la parte interna del ojo y termina en la parte externa del dedo pequeño del pie del mismo lado.




Meridiano del Riñón (Yin/Agua)
Es bilateral, con más energía que sangre, rige el riñón, las glándulas suprarrenales, la sexualidad, la filtración de líquidos, el cabello, los huesos, la voluntad y el miedo.
Su recorrido empieza en la planta del pie y termina en el extremo interno de la clavícula del mismo lado.




Meridiano del Pericardio o Maestro Corazón (Yin/Fuego)
Es bilateral, con más sangre que energía, no rige un órgano en particular, sino a una variada serie de funciones relacionadas con el corazón, las hormonas sexuales y el sistema inmunológico y los procesos de exudación y reducción. Está vinculado a la depresión, la obsesión y el equilibrio sexual.
Su recorrido empieza en el tórax y termina en la punta del dedo corazón. La estimulación de estos dos puntos tiene efectos sedantes.





Meridiano del Triple Calentador (Yang/Fuego)
Es bilateral, posee más energía que sangre y tampoco rige un órgano en particular, sino que tiene tres funciones concretas:
- Digestiva: Captación y transformación de alimentos.
- Cardio-respiratoria: Rige la circulación de la sangre oxigenada.
- Genito-urinaria: Funciones eliminatorias y sexuales.
Su recorrido empieza en el dedo anular y termina junto a la sien del mismo lado.



Meridiano de la Vesícula Biliar (Yang/ Madera)
Es bilateral, con más energía que sangre, rige la vesícula y la función biliar extra e intrahepática, el sistema nervioso, los dolores neurálgicos, el coraje, la audacia, el impulso vital y la agresividad.
Su recorrido empieza en el ángulo externo del ojo y termina en el cuarto dedo del pie.



Meridiano del Hígado (Yin/Madera)
Es bilateral, con más sangre que energía, rige el hígado, el metabolismo, la sexualidad, los músculos, la coagulación de la sangre, la vista, las uñas, el sueño y la depresión.
Su recorrido empieza en el dedo gordo del pie y termina en el sexto espacio intercostal.



Meridiano Vaso-Gobernador
No tiene polaridad pero predomina el Yang, es unilateral,  no rige a un órgano en particular, sino que actúa sobre el sistema nervioso central y la energía física y mental del cuerpo. Ejerce influencia en la delgadez, la falta de vigor sexual y la fatiga.
Su recorrido empieza en el coxis, recorre la espalda y termina en la encía superior de la boca.



Meridiano del Vaso Concepción
Tampoco tiene polaridad, aunque predomina el Yin, es unilateral, tampoco rige a un órgano en particular, sino a tres funciones específicas: la génito-urinaria, la digestiva y la cardiorrespiratoria.
Su recorrido empieza en el periné y termina en el mentón.




Trabajar con los meridianos

Conocer los meridianos, las energías que les nutren, sus órganos o vísceras relacionados, las emociones con las que trabaja cada uno de ellos y los puntos de inicio y fin de cada uno de sus recorridos, nos ayuda a trabajar en nuestro propio bienestar:
Por ejemplo: bombeando con los dedos en los puntos de inicio y fin del meridiano podemos trabajar:

- Taquicardias: meridiano del pericardio
- Quiste mamario: meridiano del corazón
- Dolor de muelas: meridiano del intestino grueso
- Fiebre: meridiano de la vejiga
- Hipotermia: colocar un ajo en el inicio del meridiano del corazón
- Migraña: meridiano de vaso-gobernador
- Bruxismo o acúfenos: meridiano vesícula biliar
- Amigdalitis: meridiano del intestino grueso
- Diarrea, vómitos: meridiano del intestino grueso
- Convulsiones: meridiano del intestino grueso
- Insomnio: meridiano del corazón
- Hemorroides: meridiano de la vejiga
- Tensión alta: meridiano de la vejiga
- Mastitis: meridiano del hígado
- Conjuntivitis: meridiano del hígado y la vesícula biliar

Cuando descubrimos, comprendemos, atendemos y aplicamos las leyes que rigen nuestra salud, conseguimos un bienestar mayor del que jamás habíamos imaginado...





jueves, 6 de septiembre de 2018

El Yin-Yang y los cinco elementos



Todo lo que vemos y no vemos posee dos caras: Luz y oscuridad, felicidad y tristeza, dolor y calma, vida y muerte. De hecho, es necesario experimentar la dualidad para poder comprender y vivir la vida en todas sus expresiones. Por ejemplo:
Una persona que ha nacido ciega, será incapaz de percibir que todo en su mundo es negro, ya que le ha sido negada la luz y por ende, los colores. Lo mismo sucede en los demás aspectos; si no conocemos su contrario no somos capaces de percibir ningún concepto.
Así mismo, toda dualidad tiene su centro: el amanecer, lo templado...

De ahí las teorías de las energías Yin y Yang; dos bordes u opuestos desde los cuales, y a través de la observación de la Natura, se descubrió su relación con los cinco elementos naturales: Agua, Metal, Tierra, Madera y Fuego, donde encontramos que Agua es absolutamente Yin y opuesto al Fuego, que es totalmente Yang. La Madera es el Yang dentro del Yin y el Metal es el Yin dentro del Yang.

En cambio, la Tierra es el centro donde se manifiestan las transformaciones; posee Yin y Yang en igual medida. El Yin es lo oscuro, la lluvia, el silencio y lo inmóvil, el Yang es lo vivo, la luz, el ruido, lo móvil.
El Yin y el Yang intercambian gradualmente sus posiciones: donde era día se hace noche, donde era noche se hace día. Este movimiento de energías desvela lo oculto y oculta lo revelado... En la Tierra y en el Cuerpo...





Cada elemento está representado por un color:
Madera: Verde. Tierra: amarillo u ocre. Metal: Blanco o gris. Agua: negro o azul.
Y cada uno de ellos se corresponde a un órgano o víscera dentro del cuerpo humano.



- El Agua, elemento Yin: está relacionada con la energía descendente y el invierno, y se asocia al Riñón y la Vejiga.

- El Fuego, elemento Yang: está relacionado con la energía en ascensión, la luminosidad, el verano, y se asocia al Corazón y al Intestino Delgado.
- El Metal, elemento Yin: está relacionado con el movimiento hacia dentro y el otoño, y se asocia al Pulmón y al Intestino Grueso.
- La Madera, elemento Yang: está relacionada con el movimiento hacia fuera y la Primavera, y se asocia al Hígado y a la Vesícula Biliar.


La relación entre los cinco elementos


Esta rueda de alimentación también recibe el nombre de creación; aplica la idea de cómo un elemento sirve de alimento para crear otro distinto y así sucesivamente en un ciclo infinito:

- La Madera alimenta al Fuego.
- El Fuego produce Tierra.
- La Tierra genera Metal.
- El Metal produce Agua.
- El Agua alimenta la Madera
Simbólicamente, la madera sirve de combustión al fuego que, una vez consumido se convierte en cenizas que originan nueva tierra y la tierra produce el metal que, durante el proceso de fundición genera el agua que nutre o hace crecer la madera, sucediéndose este ciclo continuamente.
Pero, como todo factor tiene su opuesto, también existe un ciclo destructivo que podemos observar cuando:
- El fuego derrite el metal que corta la madera que debilita la tierra al absorber sus propiedades, estancando el agua que apaga el fuego.

Al igual que en la pirámide alimentaria, cuando el orden en el que se suceden los cambios están dentro del orden natural del sistema, todo es perfecto. Pero cuando el elemento controlador supera los límites razonables, se genera un ciclo destructivo.

Lo mismo sucede cuando la rueda original gira en sentido inverso. Este ciclo es conocido como la relación madre-hijo y consiste en que el elemento descendiente puede debilitar o agotar a su progenitor:
- Si se extrae demasiado metal, la tierra puede verse agotada, si la tierra produce demasiada madera, la cantidad de agua mengua, y así sucesivamente.

Los cinco elementos y el cuerpo humano

Al ser parte de la Natura y regirnos por los mismos principios, nos afectan las mismas cosas y, como tampoco podemos separar nuestro cuerpo emocional de nuestro cuerpo físico, los cambios y/o bloqueos en la energía influyen en nuestro estado de ánimo, pues cada emoción incide en cada elemento u órgano con el que está conectada.







Los cinco elementos y las emociones

Las emociones son tan importantes para la salud como pueden serlo para crear una enfermedad. Cuando las energías se descontrolan, generan desequilibrios energéticos que pueden provocar disfunciones orgánicas. 
Una de las más usuales es la pérdida de energía derivada de pensamientos negativos y estallidos emocionales.

Cuando empezamos a comprender y relacionar las cosas, empezamos a dar explicación y respuesta a todo cuando nos rodea. Es entonces cuando podemos comprender nuestro mundo y nuestro cuerpo. En este momento puede iniciarse el verdadero proceso de Sanación.




martes, 4 de septiembre de 2018

Yin-Yang: La energía que fluye por nuestro cuerpo




El Yin y el Yang son dos conceptos que ya se conocían en tiempos de Confucio, pero que han sido adoptados por el taoísmo y utilizados para representar la dualidad, es decir, las dos fuerzas opuestas y complementarias que esta filosofía atribuye a todo lo que existe en el universo.

Según esta idea, cada ser, objeto o pensamiento posee un complemento del que depende para su existencia y que, a su vez, existe dentro de él mismo: No hay nada quieto, todo permanece en una continua transformación.
Además, cualquier idea puede ser vista del lado contrario si se la mira desde otro punto de vista.
Esta doctrina es fundamental dentro de la medicina tradicional china.

Principios del Yin-Yang:

. Son opuestos, aunque no absolutos. Es decir, el verano es opuesto al invierno pero puede haber días frescos en pleno verano...

. Son interdependientes. Sin el uno no tendría sentido el otro.

. Forman parte de un Todo mayor.

. Se consumen y generan mutuamente, generando un equilibrio dinámico que origina una nueva transformación.

. Pueden transformarse en su opuesto; el día se hace noche pero en otro hemisferio de la Tierra la noche se hace día.

. En el uno habita el otro. Siempre hay un resto de cada uno de ellos en el otro, lo que conlleva a que lo absoluto se transforme en su contrario.
Esta cualidad queda bien representada en el dibujo gráfico del Yin-Yang.

Yin es negro, está asociado con el agua, el metal y la tierra. Equivale al frío, la absorción y la energía dispersa.
Yang es blanco, está asociado con el calor, la energía del universo y la energía voluntad.
Equivale a la penetración.





¿Dónde se aplican estos conceptos?

La doctrina del Yin y el Yang puede aplicarse a todos los conceptos existentes. Por ejemplo:

. El fluir del tiempo, donde las horas de máximo Sol son completamente Yang, la medianoche es completamente Yin y el amanecer es Yin transformándose en Yang.

. Las estaciones: el verano es Yang y el invierno es Yin.

. Las direcciones: Norte es Yang y Sur es Yin; el oeste Yin transformándose en Yang y el este Yang transformándose en Yin.

. En el tratamiento de las enfermedades según las medicinas tradicionales asiáticas pues, en muchas ocasiones, el remedio a la enfermedad es justamente su opuesto. Por ejemplo: Si tenemos fiebres altas, nos damos una ducha de agua templada y la temperatura baja...

. Ejercicio físico; al ritmo del dibujo del Yin-yang puede trabajarse la musculación y la flexibilidad.

Al conocer los conceptos y energías Yin y Yang, podemos trabajar la energía que fluye por nuestro cuerpo y obtener con ello un equilibrio fluido entre la salud y el bienestar.
Una forma de hacerlo es a través de la alimentación




¿Cómo funciona el Yin-Yang en nuestro cuerpo?

Lo mismo que el Yin-Yang, la energía en el cuerpo humano se divide en dos hemisferios:

La parte alta: YANG, desde el plexo solar hacia la cabeza.
La parte baja: YIN, desde el plexo solar hacia los pies.

A parte de eso, todos tenemos una tendencia más Yin o más Yang; desde el color de la piel hasta nuestras preferencias de frío o calor nos dan pistas sobre qué energía hemos heredado.

La alimentación: Los alimentos vegetales tienen más energía Yin, la que sube de la tierra. En cambio, los alimentos de origen animal están más influenciados por la energía que proviene del Sol o Yang.
En exceso, los alimentos Yin van hacia el hemisferio superior del cuerpo y los Yang hacia el hemisferio inferior.

Aunque también hay que tener en cuenta que la energía Yin-Yang de los alimentos no solo nos afecta a nivel físico, sino también a nivel emocional y mental.

Las personas con constitución Yang suelen ser redondeadas y de baja estatura. De cabeza y estructura ósea grande y pesada con manos robustas de dedos cortos y pies con durezas y uñas duras. Sus orejas suelen ser grandes, de dientes fuertes y lengua de aspecto seco.
Suelen ser personas de reacción lenta, abiertas, amables y educadas. Emocionalmente estables y comunicativas con sus propios sentimientos y los ajenos.
Cuando están en desequilibrio pueden parecer irritables, agresivas, muy introvertidas o muy extrovertidas, controladoras incapaces de escuchar a los demás y muy ancladas en el pasado.

Las personas con constitución Yin suelen ser delgadas, finas y más artistas que prácticas. De estructura ósea larga, delicada y ligera, tienen las mandíbulas delgadas y puntiagudas. Sus manos, alargadas y casi siempre frías muestran dedos muy juntos entre ellos. Suelen tener los pies hinchados, las orejas pequeñas, los dientes débiles y la lengua pálida y mojada.
Suelen ser personas nerviosas, de reacción y movimiento rápido con tendencia a cohibir sus sentimientos. En cuanto a sus emociones, tratan de controlarlas conscientemente y prefieren la soledad en momentos de preocupación. Normalmente se decantan por actividades intelectuales y artísticas.

Cuando están en desequilibrio pueden actuar desde el victimismo, les cuesta concentrarse, son hipersensibles, dudan de todo y su falta de ilusión provoca que nunca terminen lo que empiezan.



Desequilibrios entre Yin y Yang, ¿cómo solucionarlos?

El equilibrio entre estas dos energías es fundamental, su desequilibrio provoca distintas afectaciones a nivel físico, mental, emocional y espiritual.

¿Cómo podemos equilibrarlos?

. A través del cuerpo: potenciando la utilización de ambos hemisferios, por ejemplo, utilizando las dos manos para realizar tareas fáciles. A través del ejercicio, con movimientos oscilantes que representen el símbolo del Yin-Yang. A través de la alimentación; si tenemos un exceso de energía Yang, procuraremos consumir más cantidad de alimentos Yin.

. A través de la mente: La respiración consciente y la meditación son las mejores herramientas; haremos uso de la imaginación para visualizar cómo esas dos energías se balancean en nuestro interior hasta llegar a un baile armónico, equilibrado y sanador. Podemos hacer lo mismo con los dos hemisferios de nuestro cuerpo.
Es posible que, al trabajar en el cuerpo desde la mente afloren emociones o pensamientos que nos perturben, en ese caso, procuraremos seguir centrados en la respiración y no involucrarnos con ellos, sino que seremos meros espectadores, solo así obtendremos la claridad necesaria para conocernos y saber qué carencias o bloqueos necesitamos trabajar.

. A través del Reiki: En una sesión de Reiki se alinean los chakras y se trabaja de forma activa y suave en las carencias y/o bloqueos que no permiten la armónica fluidez de las energías Yin-Yang en nuestro cuerpo.

. A través del espíritu: Cambiar nuestra percepción de la realidad, empezando por nosotros mismos, expandiendo nuestra mente y corazón nos ayuda a comprender que nuestras creencias nos limitan. La empatía, la compasión y las no-expectativas para con nosotros y los demás nos ayudan a comprender que la luz y la oscuridad son, simplemente, ciclos complementarios y necesarios de un fin que no tiene fin.

De esta forma, el Yin y Yang pueden moverse dentro y a través de nosotros, en equilibrio, fluidez y libres de dualidad.








¿Qué son los chakras?


En el cuerpo humano existen cientos de lugares donde hay energía concentrada pero existen 7 centros de energía principales llamados Chakras; una palabra sánscrita que significa "rueda". 
Reciben este nombre porque sus vórtices giratorios de energía se parecen a una rueda.
Son centros de fuerza localizados en nuestro cuerpo etéreo desde el cual recibimos, procesamos y transmitimos la Energía Vital. Además, son portales de nuestra consciencia; puertas por las que las fuerzas emocional, mental y espiritual fluyen hacia su expresión física.

Los chakras son aberturas a través de las cuales nuestras actitudes y creencias entran y crean nuestra estructura cuerpo/mente: la energía que se crea a partir de nuestras emociones y actitudes mentales fluye a través de los chakras y es distribuida a nuestras células, tejidos y órganos. Es decir, nosotros mismos afectamos nuestros cuerpos, mentes y circunstancias.

Cada chakra del cuerpo se reconoce como un punto focal de fuerza vital relacionado con las energías física, emocional, mental y espiritual y está directamente relacionado con alguna de las glándulas del sistema endocrino, así como con cada uno de los colores del arcoiris. 
La unión de todos ellos crea una red mediante la cual el cuerpo, la mente y el espíritu interactúan como un sistema holístico, por lo que el propósito principal de trabajar con los chakras y entenderlos es el de crear integración y unidad dentro de nosotros mismos: los distintos aspectos que nos forman funcionan conjuntamente y cada uno es parte integral del todo.



Muladhara o chakra raíz: Ubicado en el coxis, brinda vitalidad, supervivencia, auto-preservación, instintos y nos conecta directamente con la energía de la Tierra. Su color es el rojo y está conectado con las glándulas suprarrenales, los riñones, la columna vertebral, el colon, las piernas y el sistema óseo. Sus músculos asociados son los glúteos.
El rubí, la piedra de sangre, el granate, el jaspe rojo, la turmalina negra, la obsidiana y el cuarzo ahumado son sus piedras y los alimentos que lo nutren son: las proteínas, las frutas y los vegetales rojos.
Muladhara nos aporta bienestar físico, dominio del cuerpo, vínculo con la tierra, estabilidad, seguridad, valor, paciencia y éxito. 
Las dolencias relacionadas con este chakra afectan a los pies, las rodillas, la cadera y el sistema inmunológico en el campo físico y comportamientos de separatismo, territorialidad, enfado, violencia y envidia en el campo emocional y mental.

Svadisthana o chakra del ombligo: Situado bajo el abdomen, se encarga de la procreación, la asimilación de alimentos, la fuerza y la vitalidad física y sexual. Su elemento es el agua, su color el anaranjado y está conectado con los ovarios o testículos, la próstata, los genitales, el bazo, el vientre y la vejiga.
La Cornalina, el coral, la calcita dorada, el ámbar, el citrino, el topacio imperial y el feldespato aventurino rojo son sus piedras. Los alimentos que lo nutren son los líquidos, las frutas y los vegetales anaranjados.
Svadisthana nos aporta emociones, placer, equilibrio en el dar y recibir, amor sexual/pasional, movimiento, asimilación de nuevas ideas, familia, tolerancia, entrega y la creatividad para crear en todos los sentidos.
Las dolencias relacionadas con él afectan a los órganos sexuales, la vegija, el útero o la próstata y comportamientos tristeza, abandono del cuerpo o no merecimiento a nivel emocional y mental.

Manipura o chakra del plexo solar: Ubicado sobre  el ombligo, debajo del pecho, brinda vitalidad al sistema nervioso simpático, a los procesos digestivos, el metabolismo y las emociones. Su elemento es el fuego, su color el amarillo y está conectado con el páncreas, las suprarrenales, el estómago, el hígado, la vesícula biliar, el sistema nervioso y los nervios.
El citrino, el topacio imperial, el ámbar, el ojo de tigre, la calcita dorada y el oro son sus piedras, mientras que los almidones, frutas y vegetales amarillos son sus alimentos.
Manipura nos aporta voluntad, poder personal, autoridad, energía, dominio del deseo, auto-control, iluminación, transformación y humor.
Las dolencias relacionadas con este chakra son: indigestión, acidez gástrica, úlceras, hepatitis, piedras en la vesícula, pancreatitis y diabetes a nivel físico y desvalorización de uno mismo, falta de poder y autoestima a nivel emocional y mental.

Anahata o chakra del corazón: Ubicado en el centro del pecho, preserva la fuerza vital del Ser Supremo y energetiza la sangre y el cuerpo físico. Su elemento es el aire, sus colores el verde esmeralda y el rosa. Está conectado con el corazón, el timo, el sistema circulatorio, los brazos, manos y pulmones.
La esmeralda, la turmalina verde o rosada, la malaquita, el jaspe verde, el crisopracio, la kunzita, el cuarzo rosado y el rubí. Los alimentos que lo nutren son: las frutas y vegetales verdes.
Anahata nos aporta Amor incondicional, capacidad de perdón, compasión, entendimiento, balance, consciencia de grupo, aceptación, franqueza armonía y satisfacción.
Las dolencias relacionadas con este chakra son: angina de pecho, infartos, arritmias, estenosis cardíaca o pulmonar, nenumonía, bronquitis o tuberculosis en el aspecto físico y desconfianza, tristeza, dudas sobre qué o quién hace vibrar nuestro corazón, desapego a la vida y no amor hacia uno mismo a nivel emocional y mental.

Vishuddha o chakra de la garganta: Ubicado en la garganta, nos proporciona el habla, el sonido, la vibración y la comunicación. Su elemento es el éter y su color el azul cielo. Está conectado con la tiroides, las paratiroides, el hipotálamo, la garganta y la boca y sus piedras son la turquesa, el topacio azul, el lapislázuli, el aguamaarina y la azurita y las frutas y vegetales de color azul o púrpura sus alimentos.
Vishuddha nos aporta el poder de la palabra hablada, expresión creativa en la escritura y las artes, integración, paz, verdad, sabiduría, lealtad, honestidad, confiabilidad y gentileza.
Las dolencias relacionadas con él son: dolor de garganta, problemas de tiroides, laringitis, sordera, caída de dientes, problemas de masticación y afecciones cervicales a nivel del cuello en el campo físico y  problemas de comunicación, conocimiento mal utilizado, ignorancia, depresión, mentira, gritos, llanto e infelicidad a nivel emocional y mental.

Ajna, tercer ojo o chakra del entrecejo: Ubicado en el centro de la frente, entre las cejas, nos proporciona vitalidad del cerebelo, del sistema nervioso central y la visión. Su elemento es la luz y su color el índigo. Está conectado con la pituitaria, la pineal, el ojo izquierdo, la nariz y las orejas y sus piedras son: el lapislázuli, la azurita, la sodalita, el cristal de cuarzo, la turmalina y el zafiro. Las frutas y vegetales de color azul o púrpura son sus alimentos.
Ajna nos aporta la realización del alma, la intuición, el discernimiento, la imaginación, la clarividencia, la concentración, tranquilidad, sabiduría y la percepción más allá de la dualidad.
Las dolencias relacionadas con este chakra son: migraña, ceguera, glaucoma, cataratas, tumores cerebrales y apoplejías a nivel físico y  estupidez, torpeza afectiva, incapacidad de expresarse, no aceptación de uno mismo, incomprensión, falta de perdón y de gratitud, a nivel emocional y mental.

Sahasrara o chakra de la corona: Ubicado en la coronilla, nos proporciona vitalización del encéfalo superior, su elemento es el pensamiento/voluntad y su color el violeta. Está conectado con la glándula pineal, la corteza cerebral, el sistema nervioso central y el ojo derecho. Sus piedras son: la amatista, la alejandrina, el diamante, el cristal de cuarzo y la selenita y está asociado con el ayuno y las frutas y vegetales de color púrpura.
Sahasrara nos aporta unificación del ser supremo con la humanidad, unidad con el infinito, voluntad espiritual, inspiración, sabiduría divina, idealismo, servicio desinteresado y consciencia.
Las dolencias relacionadas con este chakra son: epilepsia, daltonismo, alcoholismo, desordenes nerviosos, neurosis e insomnio a nivel físico y problemas de aprendizaje, la percepción y la comprensión espiritual, incapacidad de desarrollar principios universales, incomprensión de la consciencia universal, falta de inspiración, de alineación, senilidad, depresión y confusión a nivel emocional y mental.


¿Cómo podemos activar los chakras?

. Expandiendo conscientemente nuestras expresiones de amor incondicional.
. A través de la meditación. 
. Terapias de Reiki.
. Utilizando el poder sanador de los mantras de cada chakra.
. Comiendo los alimentos relacionados con cada chakra.
. Utilizando el poder sanador de las piedras y cristales.
. Ayunar con moderación y sin perjudicar la salud.
. Tomando contacto con la Natura.
. Haciendo Yoga o ejercicios moderados.
. Tomando conciencia de la respiración.
. Utilizando la imaginación para re-energizar los chakras con visualizaciones a través de los colores de cada chakra.



domingo, 2 de septiembre de 2018

¿Cómo es una sesión de Reiki?



Antes de empezar la sesión, el reikista habla con la persona para conocerse y/o entrar en contacto con su situación actual. Ese primer contacto es sumamente importante pues, más allá de las palabras, el terapeuta recibe información del estado de la persona a través de su lenguaje corporal, su forma de expresarse y la energía que transmite.

Una vez establecido el primer contacto, la persona se coloca sobre la camilla; vestida y sin zapatos. Es posible que el reikista le aconseje desprenderse del reloj, las joyas y cualquier objeto metálico  que pueda llevar consigo con el fin de que no interfieran con el tratamiento. A lo largo de la sesión pueden producirse cambios en la temperatura corporal, por lo que suele cubrirse a la persona con una manta ligera.

Una vez que la persona está acomodada, se procede al chequeo del campo energético de la persona, tanto de los cinco cuerpos que la componen como de los puntos clave de intercambio de energía: los chakras.



Un tratamiento de Reiki está dirigido al ser total de la persona. Trabaja de forma holística en todos los planos que la componen, actuando sobre distintos puntos energéticos a través de la imposición de manos. Para ello, el terapeuta colocará las manos -ya sea directamente sobre el cuerpo o a unos pocos centímetros de él- sobre distintas partes de la cabeza, tronco y extremidades con el fin de activar o equilibrar la energía vital. Estas zonas coinciden con órganos, glándulas, sistemas corporales y chakras.

El tratamiento puede durar de 45 a 75 minutos. Una vez finalizado éste y antes de darlo por concluido, el terapeuta vuelve a chequear los chakras, unifica el campo energético a nivel aural, cierra la sesión y avisa a la persona de que el tratamiento ha terminado. Si lo necesita, la persona puede permanecer unos minutos más en la camilla mientras su ser termina de integrar los beneficios del tratamiento y toma contacto de nuevo con la realidad física.




¿Qué se siente durante un tratamiento de Reiki?

La persona que recibe Reiki puede experimentar distintas sensaciones en distintas zonas del cuerpo; frío, calor, hormigueo, cosquilleo, espasmos musculares...,  indicadores de que la energía fluye.
Es posible que entre en un estado de semi-consciencia en la que su cuerpo se relaja profundamente mientras que su mente sigue despierta. Por ello, es posible que experimente distintas sensaciones visuales, algo así como un soñar despierto que mantiene a la persona tranquila y relajada tanto física como mentalmente para que la energía pueda circular con mayor facilidad.

Al trabajar a nivel físico, mental, emocional y espiritual, liberando los posibles bloqueos y contactando a la persona con su propio Ser, Reiki está indicado para todo tipo de personas, animales o cosas.

¿Qué aporta una sesión de Reiki?

. Una relajación profunda a todos los niveles.
. Potencia la energía, aumentando el nivel vibratorio.
. Armonías físicas y psíquicas.
. Contribuye a mitigar las consecuencias de cualquier tratamiento médico, favoreciendo la sanación y una rápida recuperación.

¿Qué sucede tras una sesión de Reiki? ¿Cuántas sesiones son recomendables?

Durante la sesión de Reiki se inicia la auto-sanación de la persona que recibió el tratamiento. Lo común es que se sienta un aumento de la paz interior y una seguridad in-crescendo ante las situaciones cotidianas, pero algunas personas pueden experimentar malestares físicos, irritabilidad, ansiedad o excesiva sensibilidad. Esto puede darnos a pensar que el Reiki ha afectado de manera negativa o que puede ser perjudicial pero, en realidad, este fenómeno de "Crisis de Sanación": una gran depuración que nos indica que se han desbloqueado conflictos que interferían en la correcta y armónica circulación de la energía sanadora. 
Además, hay que tener en cuenta que cuando se inicia la sanación, nuestro propio cuerpo puede mostrar tirantez ante la nueva situación, en todo caso, es recomendable y aconsejado continuar con las sesiones de Reiki, éste nos ayudará de forma sutil, suave y gradual a alcanzar la completa sanación a todos los niveles.

El terapeuta adecuará el número y duración de la sesión a cada persona según su evolución a lo largo del tratamiento, aunque suele indicarse que las cuatro primeras sesiones se realicen en un intervalo corto de tiempo (no más de 15 días) para ir aumentándolos progresivamente.





¿Con qué materiales puede trabajarse en una sesión de Reiki?

Los terapeutas de Reiki suelen acompañar sus sesiones con cristaloterapia y aromaterapia. 

Es decir, pueden utilizar diferentes objetos que ayudarán a restablecer el sistema energético y sirven de apoyo en la consulta. Por ejemplo:

. Cristales, normalmente de cuarzo, potenciadores de la energética a la hora de armonizar los chakras o tratar posibles bloqueos o temas concretos.

. Velas, inciensos o aceites esenciales ya sea antes, durante o al finalizar la sesión de Reiki. Los aceites esenciales, clasificados en distintos tipos, poseen propiedades particulares para mejorar nuestro bienestar.